Paz abundante pertenece a los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo (Sal. 119:165).

Si alguna vez siente la tentación de iniciar una relación indebida con alguien que no es su cónyuge, medite en las desastrosas consecuencias de la fornicación y el adulterio (Prov. 7:22, 23; Gál. 6:7). Quienes caen en la inmoralidad ofenden a Jehová, hieren a su cónyuge y se perjudican a sí mismos (Mal. 2:13, 14). Por otro lado, piense en los beneficios de mantener la pureza moral. No solo abrigará la esperanza de vivir para siempre, sino que incluso ahora tendrá una vida feliz y la conciencia tranquila (Prov. 3:1, 2). En los tiempos que corren, es vital que los cristianos amen la verdad y “vigilen cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios” (Efes. 5:15, 16). Jehová nos ha proporcionado justo lo que necesitamos para evitar las trampas satánicas, “estar firmes” y “apagar todos los proyectiles encendidos” del Diablo (Efes. 6:11, 16). w12 15/8 4:18, 19