Somos colaboradores para su gozo (2 Cor. 1:24).

Con estas palabras, Pablo se refería a él y a sus compañeros cercanos. ¿Cómo lo sabemos? En esa misma carta, mencionó a dos de ellos. Él escribió: “Jesús […] fue predicado entre ustedes por nosotros, es decir, por mí y Silvano y Timoteo” (2 Cor. 1:19). Además, siempre que el apóstol utilizaba el término colaboradores, estaba hablando de los más allegados, como Apolos, Áquila, Prisca, Timoteo o Tito (Rom. 16:3, 21; 1 Cor. 3:6-9; 2 Cor. 8:23). Al decir que eran “colaboradores para su gozo”, les confirmó a los corintios que él y sus compañeros querían hacer todo lo que estuviera en sus manos para aumentar el gozo de todos los miembros de la congregación. Y este también es el deseo de los superintendentes de hoy: hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar a sus hermanos a servir a Jehová “con regocijo” (Sal. 100:2; Filip. 1:25). w13 15/1 5:4