El cambia tiempos y sazones, remueve reyes y establece reyes (Dan. 2:21).

Mucho antes de crear a los seres humanos, Jehová suministró un método para medir el tiempo. En el cuarto día de la creación, dijo: “Llegue a haber lumbreras en la expansión de los cielos para hacer una división entre el día y la noche; y tienen que servir de señales y para estaciones y para días y años” (Gén. 1:14, 19, 26). Esa era la voluntad de Dios, y eso fue lo que sucedió. No obstante, hasta el día de hoy los científicos siguen debatiendo qué es el tiempo. Cierta enciclopedia afirma: “El tiempo es uno de los mayores misterios del mundo. Nadie sabe exactamente qué es”. Pero Jehová, “el Creador de los cielos […], el Formador de la tierra y el Hacedor de ella”, lo entiende a la perfección. Él es “Aquel que declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se han hecho” (Is. 45:18; 46:10). w12 15/5 3:1, 2

Anuncios