Las palabras quedan secretas y selladas hasta el tiempo del fin (Dan. 12:9).

Ahora podemos entender profecías que permanecieron “secretas” durante milenios y que se están cumpliendo en este tiempo del fin. Se hallan por toda la Biblia, pero especialmente en los Evangelios y en el libro de Revelación. Jehová nos ha revelado incluso acontecimientos que no pudimos ver con nuestros ojos, como la coronación de Jesús, la guerra en el cielo y la expulsión de Satanás a la Tierra (Rev. 12:7-12). Dios también nos ha permitido entender el significado de lo que sí vemos, como guerras, terremotos, epidemias, escasez de alimentos y gente mala que contribuye a que estos sean “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1-5; Luc. 21:10, 11). Estamos muy agradecidos de que Jehová nos haya enviado “el ayudante”, su espíritu santo, para guiarnos “a toda la verdad” (Juan 16:7, 13). Por tanto, tengamos en alta estima “el verdadero conocimiento” y enseñémoslo generosamente al prójimo (Dan. 12:4). w12 15/8 1:7, 8

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