Jehová mismo ha dado testimonio entre ti y la esposa de tu juventud, con la cual tú mismo has tratado traidoramente (Mal. 2:14).

En total sintonía con su Padre celestial, Jesús enseñó o que uno no puede echar o abandonar a un cónyuge inocente y seguir como si nada hubiera ocurrido (Mat. 19:3-6, 9). ¿Cómo pueden los casados permanecer fieles a su cónyuge? La Palabra de Dios contesta: “Regocíjate con la esposa [o el esposo] de tu juventud”. Además, dice: “Ve la vida con la esposa [o el esposo] que amas” (Prov. 5:18; Ecl. 9:9). Según va pasando el tiempo, cada uno de ellos debe estar “plenamente presente” en su relación, tanto a nivel físico como emocional. Eso significa estar pendientes uno del otro, pasar tiempo uno con el otro y estrechar los lazos entre uno y otro. Deben concentrarse en proteger su matrimonio y su relación con Dios. Y para eso necesitan ser constantes en estudiar la Biblia juntos, en predicar juntos y en pedirle juntos a Jehová que los bendiga. w12 15/4 2:13-15