Soy de genio apacible y humilde de corazlon (Mat. 11:29).

La gente común se beneficiaba de la humildad de Jesús porque el les prestaba ayuda, les enseñaba y los animaba. Y todos los seres humanos obedientes recibirán bendiciones eternas gracias a su sacrificio redentor. ¿Y Jesús? ¿Se benefició de su propia humildad? Claro que sí. Él les dijo a sus discípulos: “ El que se humille será ensalzado” (Mat. 23:12). Sus palabras se cumplieron en él mismo, pues Pablo señaló: “Dios lo ensalzó a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo otro nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y de los que están sobre la tierra y de los que están debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre”. Debido a que fue fiel y humilde durante su vida humana, Jehová lo ensalzó —es decir, lo elevó aun puesto superior— al concederle autoridad sobre todas sus criaturas celestiales y terrenales (Filip. 2:9-11). w12 15/11 2:12, 14, 15