La prostituta es un hoyo profundo (Prov. 23:27).

¿Dónde podrían algunos iniciar una relación indebida con alguien que no es su cónyuge? Una posibilidad es el lugar de empleo. Según cierto estudio, más de la mitad de las mujeres infieles y casi tres cuartas partes de los hombres infieles engañaron a su cónyuge con alguien del trabajo. Si en nuestro lugar de empleo debemos pasar tiempo con personas del otro sexo, ¿qué tipo de relación tenemos con ellas? ¿Nos aseguramos de fijar límites para mantener un ambiente estrictamente profesional e impedir que surja algo más? Podría ocurrir que una cristiana considerara a un compañero su confidente y llegara al punto de contarle sus problemas matrimoniales. O quizás un cristiano adquiriera cierta familiaridad con una compañera y empezara a pensar: “Esta mujer valora mis opiniones y me escucha cuando le hablo. Ella sí que me respeta. ¡Ojalá me trataran así en casa!”. En situaciones como estas sería fácil ceder a la tentación de cometer adulterio. w12 15/8 4:11, 12

Anuncios