Simplemente signifique su palabra Sí , Sí , su No, No (Mat. 5:37).

¿Cuánta importancia tiene que nuestro sí signifique sí? La Palabra de Dios dice claramente que quienes resultan “falsos en los acuerdos […] son merecedores de muerte” (Rom. 1:31, 32). El faraón de Egipto, el rey Sedequías de Judá y Ananías y Safira son ejemplos de personas cuyo sí significó no. Las trágicas consecuencias de sus actos nos sirven a todos de advertencia (Éx. 9:27, 28, 34, 35; Ezeq. 17:13-15, 19, 20; Hech. 5:1-10). En estos “ últimos días” nos rodean personas desleales, que viven “teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder” (2 Tim. 3:1-5). Por ello debemos evitar su compañía en todo lo posible y reunirnos regularmente con quienes procuran que su sí siempre signifique sí (Heb. 10:24, 25). w12 15/10 4:11, 12