¡Miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero (Rev. 7:9).

En 1916, esta revista publicó el siguiente comentario: “Hermanos, a nosotros los que tenemos la actitud correcta para con Dios no nos decepciona ninguna de Sus disposiciones. No queríamos hacer nuestra propia voluntad; por eso, cuando descubrimos que estábamos equivocados respecto a lo que esperábamos en octubre de 1914, nos regocijó que el Señor no cambiara Su Plan para ajustarlo a nuestras expectativas. No deseábamos que ´El hiciera eso. Solo queremos comprender Sus planes y Sus propósitos”. Hoy, los ungidos siguen manifestando esta actitud humilde y devota. Prestan atención al conducto que Jehová ha designado para darnos alimento espiritual. Además, ahora hay “una gran muchedumbre” de “otras ovejas” —los cristianos con la esperanza de vivir para siempre en la Tierra— que están imitando su celo y su actitud vigilante (Juan 10:16). w12 15/9 4:13, 14