No se extravíen. Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles (1 Cor. 15:33).

Los gobiernos humanos suelen dar advertencias de salud para alertar sobre alimentos y medicinas que conlleven algún riesgo. Es obvio que no todos estos productos son malos. Pero si alguno presenta una amenaza, el gobierno tal vez dé advertencias equilibradas para proteger a la población. Si no lo hiciera, será culpable de negligencia. Del mismo modo, el Reino de Dios proporciona oportunos avisos sobre peligros concretos, tanto morales como espirituales. Por ejemplo, el esclavo fiel lleva muchos años alertándonos de que las páginas de Internet pornográficas presentan una clara amenaza para la salud espiritual de los ciudadanos del Reino. ¡Qué agradecidos estamos por tales advertencias! w12 15/8 2:10, 11

Anuncios