La bondad inmerecida de nuestro Señor Jesucristo esté con el espíritu que ustedes manifiestan, hermanos (Gál.6:18).

A todos se nos presentan numerosas oportunidades de manifestar un buen espíritu. Por ejemplo, cuando alguien nos ha ofendido, podemos fomentar la paz con el prójimo siendo comprensivos. La Palabra de Dios aconseja: “Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes” (Col.3:13). La frase “si alguno tiene causa de queja” indica que puede haber razones justificadas para enojarnos con los demás. Pero en lugar de obsesionarnos con sus defectos y perturbar la paz de la congregación, procuramos imitar a Jehová y perdonarlos, para así continuar sirviéndole juntos. Además, debemos pedir espíritu santo (Luc.11:13). La fuerza activa de Dios nos ayudará a manifestar las verdaderas cualidades cristianas al tratar con el prójimo (Gál. 5:22, 23). w12 15/10 2:1, 14, 15

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