Tienes que hacer conforme a todo aquello por lo cual el extranjero clame a ti (1 Rey. 8:43).

En términos generales, un extranjero es una persona que está en un país que no es el suyo. Los testigos de Jehová encajan en esa descripción. Por encima de todo, le han prometido lealtad al gobierno celestial de Dios, cuyo Rey es Jesucristo. Debido a esto son completamente neutrales en asuntos políticos, aunque algunos consideren por ello que estén fuera de lugar en la sociedad. Es verdad que, a menudo, los extranjeros se distinguen por ciertos rasgos propios del lugar de donde proceden, como el idioma, las costumbres, el aspecto físico o la forma de vestir. No obstante, las características que comparten con el resto de la gente, independientemente de su nacionalidad, son mucho más significativas. De hecho, el propósito original de Jehová era que todos los seres humanos viviéramos unidos como una familia bajo un único gobierno, Su gobierno. w12 15/12 4:11-13

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