No miento (G ´al. 1:20).

A veces, Pablo vio necesario garantizar con un juramento lo que escribía. Cuando algunos corintios lo acusaron de no ser digno de confianza, se defendió con estas palabras: “En Dios se puede confiar respecto a que nuestra habla dirigida a ustedes no es Sí y, no obstante, No” (2 Cor. 1:18). En ese momento, Pablo había salido de Éfeso y viajaba a través de Macedonia para después ir hacia Corinto. En un principio había pensado hacerlo al revés, es decir, regresar primero a Corinto y luego ir a Macedonia (2 Cor. 1:15, 16). Pero algún tiempo después de planear su viaje, mientras aún estaba en Éfeso, Pablo se enteró de que en la congregación de Corinto se toleraban brotes de desunión e inmoralidad (1 Cor. 1:11; 5:1). Para corregir la situación, les escribió su primera carta. Luego, en vez de navegar directamente de Éfeso a Corinto, decidió darles tiempo a sus hermanos para seguir sus consejos y que, cuando llegara, su visita resultara más animadora (2 Cor. 1:23). w12 15/10 4:6, 7

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