Las obras de la carne son manifiestas (Ga´ l. 5:19).

“Las obras de la carne” separan a las personas unas de otras (Gál.5:19-21). Por ejemplo, la fornicación aleja de Jehová y de la congregación al que la practica, y el adulterio puede separar cruelmente a los hijos de sus padres y a los cónyuges inocentes de sus esposos. La inmundicia impide que la persona esté unida a Dios y a sus seres queridos. Es como cuando intentamos unir con pegamento dos superficies: ambas deben estar limpias para que se adhieran firmemente. Quien manifiesta una conducta desvergonzada refleja un total desprecio por las justas leyes divinas. Y todas las demás obras de la carne alejan a las personas unas de otras y también de Dios. Todos estos comportamientos están absolutamente en contra de la personalidad de Jehová. Por lo tanto, cada uno de nosotros debe preguntarse: “¿Cuánto me esfuerzo por ‘observar la unidad del espíritu en el vínculo unidor de la paz’?” (Efes.4:3). “¿Hago públicas mis quejas buscando el apoyo de mis amigos?” w12 15/7 4:8, 9

Anuncios