Jehová tu Dios está contigo adondequiera que vayas (Jos. 1:9).

Poco después de que los israelitas salieron de Egipto, el pueblo de Amaleq los atacó sin mediar provocación alguna. Aunque carecían de experiencia en el combate, se vieron en la necesidad de defenderse peleando su primera guerra como nación libre (Éxo. 13:17; 17:8). Dios seleccionó a Josué como comandante del ejército que derrotaría al enemigo. Gracias a que él fue obediente y siguió la guía del espíritu santo de Dios, Israel obtuvo la victoria (Éxo. 17:9-13). Josué, que estaba “lleno del espíritu de sabiduría”, se convirtió en líder a la muerte de Moisés (Deu. 34:9). El espíritu santo no le dio, como a su predecesor, la facultad de profetizar y hacer milagros, pero sí lo capacitó para dirigir a Israel en la conquista de Canaán. El ejemplo de este hombre fiel nos animará si alguna vez sentimos que nos falta experiencia o aptitud para asumir ciertas responsabilidades en nuestro servicio sagrado. Al igual que a Josué, Jehová nos garantiza el éxito si seguimos fielmente sus instrucciones (Jos. 1:7-9). w11 15/12 3:9-11

Anuncios