No soportarán la enseñanza saludable (2 Tim. 4:3).

Pablo predijo que, tras la muerte de los apóstoles, la congregación cristiana se vería contaminada por doctrinas falsas (2 Tes. 2:3, 7). Incluso habría superintendentes que no soportarían “la enseñanza saludable”. Pablo advirtió a un grupo de ancianos: “De entre ustedes mismos se levantarán varones y hablarán cosas aviesas para arrastrar a los discípulos tras de sí” (Hech. 20:30). ¿Qué los llevó a razonar de forma aviesa, o retorcida? Una prestigiosa enciclopedia destaca un factor determinante: “Llegó un momento en que los cristianos con cierta formación en la filosofía griega sintieron la necesidad de expresar su fe en términos filosóficos, tanto para su propia satisfacción intelectual como para convertir a los paganos cultos” (The New Encyclopædia Britannica). ¿Qué enseñanzas terminaron siendo deformadas? Una de las principales tenía que ver con Jesucristo. Mientras que la Biblia afirma que él es el Hijo de Dios, los incondicionales de la filosofía griega insistían en que era Dios. w12 15/1 1:9