Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor (Ecl. 7:10, Nueva Versión Internacional).

¿Tenemos una visión distorsionada del ayer? Al pensar en cómo era nuestra vida antes, la memoria puede traicionarnos llevándonos a exagerar los buenos recuerdos y minimizar los problemas del pasado. Pero eso puede hacer que nos invada la nostalgia. ¿Por qué es tan peligroso añorar los viejos tiempos? Pensemos en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Mientras estuvieron en Egipto, los egipcios “pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas” (Éxo. 1:11; 3:7). Por eso es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar (Núm. 11:5, 6). Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4). w12 15/3 4:6, 7, 9