Jesús ha venido a ser el que es dado en fianza de un pacto mejor (Heb. 7:22).

En su carta a los Hebreos, el apóstol Pablo señala que el tabernáculo fue tan solo una “sombra de las cosas celestiales” y que Cristo fue Mediador de “un pacto mejor” que el que introdujo Moisés (Heb. 8:1-5). En tiempos de Pablo, estas explicaciones acerca de la Ley fueron muy útiles para los cristianos. Y hoy lo siguen siendo, pues nos ayudan a comprender mejor lo valiosas que son todas las medidas que Dios ha tomado para ayudarnos. Al escribir a los romanos, Pablo dirigió algunos de sus comentarios a miembros de la congregación que eran de origen judío y habían sido educados en la Ley mosaica. Él admitió que tenían la ventaja de poseer “la armazón del conocimiento y de la verdad” acerca de Dios y sus justos principios. Aquellos cristianos venidos del judaísmo comprendían y respetaban sinceramente esa armazón, o estructura general, de la verdad. Por ello, podían guiar, enseñar e iluminar a las personas de otros pueblos, las cuales no estaban familiarizadas con la Ley (Rom. 2:17-20). w12 15/1 3:1, 2