Estuvimos trabajando para no imponer una carga costosa a ninguno de ustedes (2 Tes. 3:8).

Pedro señaló que los ancianos no deben pastorear el rebaño “por amor a [la] ganancia falta de honradez, sino con empeño” (1 Ped. 5:2). Aunque sus tareas les consumen bastante tiempo, no esperan dinero a cambio. No obstante, el apóstol consideró necesario advertirles que no desarrollen “amor a [la] ganancia falta de honradez”. El peligro de ver su labor pastoral como un medio para hacer dinero es muy real, y así lo demuestra el hecho de que los líderes religiosos de “Babilonia la Grande” vivan rodeados de lujo mientras muchos de sus fieles malviven en la miseria (Rev. 18:2, 3). Los ancianos han de evitar ese espíritu a toda costa. A este respecto, hacen bien en imitar a Pablo. Dada su posición como apóstol, podía haberse convertido en “una carga costosa” para los tesalonicenses. Sin embargo, “noche y día [estuvo] trabajando” con tal de no comer “alimento de nadie gratis”. w11 15/6 3:14, 15

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