[Dios] nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados (1 Juan 4:10).

Nos faltaría tiempo para enumerar todos los motivos por los que estamos en deuda con Jehová. ¿No deberíamos darle gracias a diario por el don de la vida? Él cubre nuestras necesidades: la comida, la ropa, el techo y hasta el aire que respiramos. Además, nos brinda conocimiento exacto que nos llena de fe y esperanza. Sin duda, al pensar en quién es Jehová y cuánto ha hecho por nosotros, nada podría ser más apropiado que adorarlo y ofrecerle sacrificios de alabanza (2 Cor. 5:14, 15; Rev. 4:11). Muchos hermanos reflexionan sobre todo lo que hace por ellos Jehová y deciden reorganizar su horario. Así consiguen participar más en la predicación del Reino y otras labores cristianas como cooperar en obras de construcción a favor del Reino. ¿Verdad que son excelentes expresiones de aprecio? w12 15/1 4:15-17

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