Todas estas operaciones las ejecuta el uno y mismo espíritu, distribuyendo a cada uno respectivamente así como dispone (1 Cor. 12:11).

Sin duda, quienes hemos dedicado la vida a Dios recibimos una inyección de estímulo al recordar cómo bendijo Jehová a la congregación de cristianos ungidos del siglo primero. Notemos qué dijo Pablo sobre los dones milagrosos del espíritu al dirigir a los corintios su carta inspirada: “Hay variedades de dones, pero hay el mismo espíritu; y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Señor; y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos” (1 Cor. 12:4-6). Como vemos, dependiendo del objetivo que deba lograrse, el espíritu puede operar de manera diferente en cada siervo de Dios. Y ciertamente ayuda tanto al “rebaño pequeño” de Cristo como a sus “otras ovejas” (Luc. 12:32; Juan 10:16). No obstante, no actúa de igual modo en todos los miembros de la congregación. w11 15/12 4:12

Anuncios