Pronunciamos felices a los que han aguantado. […] Jehová es muy tierno en cariño, y misericordioso (Sant. 5:11).

A veces, nosotros también nos vemos ante pruebas que atentan contra nuestra dignidad. Sin embargo, debemos tener siempre la misma confianza que Pablo, quien dijo: “Por esta misma causa también estoy sufriendo estas cosas, pero no me avergüenzo. Porque conozco a aquel a quien he creído, y confío en que él puede guardar lo que he depositado a su cuidado hasta aquel día” (2 Tim. 1:12). La Biblia anunció lo siguiente para nuestro tiempo: “Los hombres serán amadores de sí mismos” (2 Tim. 3:2). No es de extrañar, por tanto, que vivamos rodeados de una generación de personas que solo piensan en sí mismas. No permitamos que nos contagien su actitud egocéntrica. Todo lo contrario: cuando nos veamos cara a cara con la tentación, con una tragedia o con alguien que quiera avergonzarnos, mantengamos la firme determinación de probar que Jehová es la persona más importante de nuestra vida. w11 15/5 3:13, 20, 21