Tu palabra es la verdad (Juan 17:17).

Por mucho que lo intenten, los enemigos de la Biblia nunca lograrán impedir la difusión de su mensaje. Y no es de extrañar, pues como dice 2 Timoteo 2:9, “la palabra de Dios no está encadenada”. En 1870, un grupo de estudiantes de la Biblia comenzó a buscar la verdad. ¿Qué método seguían? Uno planteaba una pregunta, y luego la analizaban entre todos. Investigaban los versículos relacionados y, cuando quedaban de acuerdo sobre cómo armonizaban unos con otros, ponían la conclusión por escrito. Al igual que los apóstoles y los ancianos del siglo primero, nuestros “antepasados espirituales” de fines del siglo XIX estaban decididos a basar sus creencias fielmente en la Palabra de Dios. Sin duda, tenemos sobradas razones para confiar en ellos. Si queremos obtener la aprobación divina, debemos andar en la verdad. Por tanto, jamás dejemos de buscar la guía de la Palabra de Dios en todo lo que hacemos. w12 15/1 1:18, 19

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