Va a haber resurrección así de justos como de injustos (Hech. 24:15).

Como imita la personalidad de Jehová, el cristiano gozará de su amistad y estará colaborando para que todos disfrutemos de armonía y unidad en nuestro paraíso espiritual. Por otro lado, al promover las buenas relaciones en la congregación, le resultará más fácil hacer lo mismo en el territorio cuando predica “las buenas nuevas de la paz” (Efe. 6:15). Así logrará “ser amable para con todos” y mantenerse “reprimido”, o controlado, cuando lo traten mal (2 Tim. 2:24). Además, verá hacerse realidad la promesa del texto de hoy. Cuando eso suceda en la Tierra, volverán a la vida millones de personas de todos los orígenes, culturas, personalidades y épocas, desde la actualidad hasta los tiempos de “la fundación del mundo” (Luc. 11:50, 51). Dado que entonces tendremos el gran honor de enseñarles los caminos de la paz, ¡qué importante es que ya estemos andando en ellos! w11 15/8 4:18, 19