Dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús (Fili. 4:6, 7).

Cuando nos sentimos muy desanimados, corremos el peligro de dejarnos dominar por las emociones negativas. Quizás pensemos que no podemos cumplir con algún mandato bíblico o con determinada responsabilidad en la congregación. En tales casos, Jehová también nos socorre y consuela. Notemos que, cuando Josué recibió el encargo de dirigir a los israelitas en la lucha contra naciones poderosas, Moisés hizo esta exhortación al pueblo: “Sean animosos y fuertes. No tengan miedo ni sufran un sobresalto delante de ellos, porque Jehová tu Dios es el que marcha contigo. No te desamparará ni te dejará enteramente” (Deu. 31:6). Gracias al apoyo de Jehová, Josué logró introducir en la Tierra Prometida al pueblo elegido y obtener la victoria sobre sus enemigos. Años antes, Moisés había visto el mismo respaldo divino en el mar Rojo (Éxo. 14:13, 14, 29-31). w11 15/10 3:8, 9

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