Sirvió como esclavo conmigo en el adelanto de las buenas nuevas (Fili. 2:22).

Joven, ¿te has puesto a la disposición de los hermanos de edad avanzada para ayudarles en lo que necesiten? ¿Colaboras de buena gana en la limpieza y el mantenimiento del Salón del Reino? Si eres servicial y te ofreces para realizar cualquier tarea que haga falta, demostrarás que estás tomando muy en serio tu ministerio. Recuerda que puedes ser como Timoteo, quien cuidaba de sus hermanos con genuino interés (Fili. 2:19-21). Ancianos, asígnenles tareas a estos hermanos que están luchando por huir “de los deseos que acompañan a la juventud” y cultivando cualidades como “la justicia, la fe, el amor [y] la paz” (2 Tim. 2:22). Las labores que desempeñen en la congregación permitirán que sean “[probados] en cuanto a aptitud”. Si cumplen bien con sus responsabilidades, su “adelantamiento [será] manifiesto a todos” (1 Tim. 3:10; 4:15). w11 15/4 1:13, 14

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