No estén mintiéndose unos a otros. Desnúdense de la vieja personalidad con sus prácticas, y vístanse de la nueva personalidad, que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de Aquel que la ha creado (Col. 3:9, 10).

¿Qué ayudará a las familias cristianas a tratarse con benignidad y bondad? Un factor importante es el conocimiento exacto de la Palabra de Dios. Hay padres que deciden estudiar el fruto del espíritu en la Noche de Adoración en Familia. ¿Podría hacerlo usted? No es difícil. Valiéndose de las herramientas de investigación disponibles en su idioma, busque información sobre cada uno de los aspectos del fruto del espíritu. Podría analizar solo unos cuantos párrafos en cada sesión y dedicar varias semanas a cada aspecto. Cuando examinen juntos las publicaciones, lean y comenten los textos citados. Luego piensen en aplicaciones prácticas de lo que han aprendido y pídanle a Jehová que bendiga sus esfuerzos (1 Tim. 4:15; 1 Juan 5:14, 15). w11 15/4 4:10