[Jehová] está sanando a los quebrantados de corazón, y está vendando sus partes doloridas (Sal. 147:3).

Son muchas las situaciones en las que necesitamos consuelo. Uno de los golpes más terribles es perder a un ser querido, particularmente el cónyuge o un hijo. Pero también es duro sufrir en carne propia la discriminación o el prejuicio, así como lidiar con las enfermedades, la vejez, la pobreza, los problemas matrimoniales o el deterioro en las condiciones de este mundo. En tiempos de angustia es cuando más precisamos consuelo y ayuda para sobrellevar los sufrimientos que tienen que ver con el corazón, la mente, las emociones, la salud física y el bienestar espiritual. Con respecto al corazón, la Biblia señala que a veces podemos tenerlo “quebrantado y aplastado” (Sal. 51:17). Pero aun en las circunstancias más extremas, Jehová nos confortará si le oramos con fe y cumplimos sus mandamientos (1 Juan 3:19-22; 5:14, 15). w11 15/10 3:6, 7